A menudo, las dificultades de pareja expresan dinámicas más profundas relacionadas con la historia de la pareja pero también con la historia personal de cada miembro, la forma de vincularse y las expectativas, conscientes o inconscientes, que se ponen en juego en la relación.

Trabajo con parejas que atraviesan:

  • Crisis, sensación de estancamiento o distancia emocional.
  • Dificultades de entendimiento, comunicación y conflictos frecuentes.
  • Problemas de convivencia o acuerdos.
  • Dificultades de intimidad y vida sexual.
  • Infidelidades.
  • Transiciones en el ciclo vital de la pareja: matrimonio, convivencia, nacimiento de hijos…

Para que el proceso sea efectivo, es fundamental que ambos miembros tengan un interés real y compartido en trabajar la relación.
El objetivo no es buscar culpables ni tomar partido, sino ayudar a la pareja a comprender las dinámicas que mantienen el malestar y abrir posibilidades de nuevas formas de encuentro, negociación y vínculo.